RUTAS JUVENILES PDF Imprimir E-mail
Lunes, 30 de Marzo de 2009 19:45

 Durante los días 31 de marzo y 1 de abril va a tener lugar la versión juvenil, adaptada para alumnos de secundaria, de los Itinerarios Culturales que puso en marcha la Asociación Cultural Raigadas en el verano de 2008. De esta manera se sigue desarrollando el Proyecto OSCANET con actividades de enriquecimiento histórico-cultural, esta vez dirigido a los más jóvenes.

 

Gracias a la colaboración del I.E.S. "La Sagra" a través del Departamento de Historia, se han organizado los primeros grupos de distintos niveles de la ESO para asistir a las rutas de aproximadamente dos horas de duración por todo el casco urbano. El objetivo, como ya se buscó el su diseño, es la divulgación del patrimonio, la instrucción por el contacto con los monumentos, y la visión más allá de mirada cotidiana.

 

El recorrido histórico se inicia en la plaza mayor, epicentro de la actual ciudad, conocida a inicios de la Modernidad como la “plaza de afuera”, bordeando a continuación la antigua muralla medieval, la Puerta del Sol, el pósito del siglo XVI, la Torre del Homenaje, para adentrarnos en los restos de la judería y del barrio musulmán, organizado en torno a la calle Alhóndiga, auténtica arteria de la villa musulmana que aglutinó por un lado la actividad comercial, a través del zoco, y la actividad espiritual, por medio de la mezquita, sobre cuyos restos se levantó a finales del siglo XV la iglesia de Santa María “la Chica”, rebautizada a comienzos de la centuria siguiente bajo la advocación de Santiago, en cuya portada destaca el blasón de don Fadrique Álvarez de Toledo, II duque de Alba.

 

Continúa la visita por la plaza Maza, llamada así en recuerdo de uno de los hombres más influyentes de mediados del siglo XVI, Alonso Sánchez Maza, fundador de una importante saga de escribanos y regidores, cuya influencia y riqueza se plasma en una coqueta casa señorial actualmente restaurada. Subiendo por el lado este de la muralla medieval llegamos a la Casa Parroquial, coronada por el escudo de don Luis de Borbón, y a la zona noble de la ciudad, la calle mayor, donde desde la extensión de la villa a comienzos del siglo XVI se concentraron las principales casas señoriales, como la de los Peralta o la del barón de Bellpuig, articulada en torno a un patio de madera fruto del eclecticismo entre el arte cristiano y musulmán.

 

Finalmente, la iglesia de Santa María la Mayor, orgullo, recuerdo y reflejo del esplendoroso pasado de la ciudad, obra de diversos arquitectos entre los siglos XVI y XVIII.